















Viveros está situado al oeste de la provincia, en plena Sierra de Alcaraz y Campos de Montiel.
El municipio de Viveros destaca por su gran riqueza natural, con parajes que constituyen una interesante reserva ecológica, especialmente entre Viveros y la pedanía de Pinilla, por la que discurre el río que recibe este mismo nombre y desemboca en la laguna Blanca, primera de las de Ruidera.
En este municipio también se encuentra una de las microrreservas más importantes de Castilla-La Mancha, las Salinas de Pinilla.
Son características de este municipio las fuentes naturales y las zonas ricas en especies cinegéticas propicias para el avistamiento de aves, sobre todo avutardas.
Los monumentos de mayor interés son la ermita de Pinilla y la iglesia de San Bartolomé, que alberga en su interior varios retablos barrocos.