













Situado junto al río Júcar, la localidad de Villalgordo del Júcar, en la Comarca de Mancha Júcar-Centro, goza de entorno privilegiado. Sus parajes cercanos lo convierten en lugar de visita obligada para los amantes del turismo rural y el turismo activo.
El origen de Villalgordo, se debió a la tarea repobladora que en la Edad Media llevó a cabo la Orden de Santiago, buscando, como nuevos asentamientos, lugares que en épocas ibérica y romana habían estado pobladas, pero que se habían perdido en el periodo visigodo y árabe. A estas ruinas o poblados se les llamó a veces «villares» añadiéndoles un topónimo determinante. De esta manera puede que naciese Villalgordo, como un cerro ancho y de escasa altura (Villar: que equivale a pueblo pequeño, y gordo: a cerro de escasa altura y gran extensión) después de que el municipio llegase hasta la vega del Júcar y para distinguirlo de otros villalgordos se le añadió «del Júcar».
A su incomparable belleza paisajística hay que añadir su patrimonio histórico artístico, en el que destacan la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, la cueva de Santa Catalina de Cardona, El Carmen, La Manchega o el puente de Don Juan.
En el término municipal vecino de Casas de Benítez, se encuentra el Palacio de los Gonsálvez. Esta construcción, actualmente abandonada, fue construida a principios del siglo XX con cierto aire versallesco y, junto a sus jardines con palmeras traídas de las colonias de América y varios pabellones anexos, rebosó lujo y esplendor durante tres décadas.