





El Ballestero, localidad ubicada en la Sierra de Alcaráz, es un municipio que ha sido lugar de paso y asentamiento de diversas culturas desde la época prerromana. Los primeros datos de actividad humana se remontan al tiempo de los íberos, los cuales tuvieron un asentamiento atestiguado por la necrópolis ibérica encontrada en el Ojuelo. De la cultura romana se conservan 800 metros de la calzada romana conocida como el Camino de Aníbal que debió atravesar el municipio.
Sus encinas, el agua del manantial del actual Pozo Viejo y la abundancia de caza justifican que el ejército de Alfonso VIII en su conquista de Alcaraz asentara el campamento de su cuerpo de ballesteros en este lugar y de ahí el origen del nombre del lugar.
El patrimonio natural de El Ballestero sigue siendo uno de los grandes atractivos del municipio, con sus lagunas y bosques de sabinas. Como parajes naturales, destaca Cañada Honda, desde donde se puede realizar senderismo y cicloturismo hasta la laguna de Villaverde. Otros parajes de interés son La Beata, Las Torcas de Cobatillas.
Gran parte del término forma parte de la cuenca de la Laguna de Ojos de Villaverde, declarada Reserva Natural y de especial interés para los ornitólogos, ya que es un buen observatorio de aves.
El Ballestero también ofrece grandes atractivos a los aficionados a la caza. Predomina la caza menor, destacando la perdiz roja y el conejo. Aunque la caza mayor es menos practicada, en ciertas épocas del año se suelen hacer monterías o batidas de jabalíes.
El monumento más destacable de la localidad es la parroquia de San Lorenzo, construcción renacentista con características similares a las obras de Andrés de Vandelvira.
En este municipio se conserva una de las tradiciones más antiguas de la provincia, ‘El Blanco’. Se realiza todos los 28 de diciembre y consiste en que un habitante del pueblo se viste con una túnica y caperuza blancas y va casa por casa recaudando donativos para la iglesia.