





El espíritu sobrio y respetuoso con los actos religiosos define desde el s. XV la Semana Santa de El Bonillo. Numerosas cofradías participan con sus hábitos y capuces de nazareno, de vistosos colores, acompañados de bandas de tambores y cornetas. Muchas mujeres se visten de manolas, con mantilla y peineta, para acompañar las cinco procesiones que recorren la población.
De especial atractivo es la imagen de La Dolorosa, que conserva el rostro y manos tallados por el maestro Salzillo. En su procesión, la mañana del Viernes Santo, puede vérsela en todo su esplendor.
Fiesta de interés turístico regional.